sábado, 5 de febrero de 2011

Tu centro vital

Por debajo del ombligo, en el punto denominado tantién, que coincide con el centro de gravedad corporal, se halla la gran reserva de energía vital del organismo. Mediante determinadas técnicas, podemos cultivarla y movilizarla para incrementar el bienestar.
Aunque existen diferentes opiniones sobre su ubicación exacta en el cuerpo, la mayoría de autores coinciden en que se encuentra aproximadamente unos tres dedos por debajo del ombligo y a unos 3 cm de profundidad. Según la medicina tradicional china, es el lugar donde se almacena el chi, o energía vital, desde donde fluye a todo el cuerpo, a través de los meridianos. Por eso, los practicantes de taichí, chikung y el resto de disciplinas psicofísicas orientales, se concentran en el también para mantener e incrementar el propio potencial energético y de salud.

Para referirse a esta zona, a menudo se recurre a la palabra japonesa tanden, el centro energético del hara, o vientre, que se relaciona con la sabiduría y la vitalidad. Como dice Osho en el libro del Hara, "El ser humano no está conectado con su energía vital ni a través de la cabeza ni a través del corazón", sino de ese misterioso lugar cercano al ombligo por donde está conectado a la madre durante la gestación. Es la conexión básica; luego, se desarrollan el corazón y el cerebro.
No sólo la sabiduría oriental llama la atención sobre este rincón del organismo. Tambien la ciencia occidental le confiere cada vez más relevancia. Actualmente, se sabe que el sistema nervioso tiene un segundo cerebro en el intestino, que está directamente relacionado con el control de las emociones y del sistema inmunitario. Por eso, cuando el miedo, la rabia o la preocupación son intensas, podemos descomponernos. A medio y largo plazo, la salud parece depender, en gran medida, de lo que ocurre o esa altura del cuerpo.
Lo interesante de la perspectiva oriental es que otorga a cada persona la responsabilidad de cuidar su centro energético y ofrece una serie de técnicas.
Según los maestros taoístas y budistas, concentrarse en el tantién ayuda a controlar los pensamientos y las emociones. Quien está conectado con su tantién experimenta seguridad física y mental. Es capaz de desarrollar su potencial y siente que controla las riendas de su vida. Por el contrario, la desconexión provoca cambios incontrolables en los estados de ánimo y una propensión a sentir toto dipo de molestias físicas. Con el tiempo, se corre el riesgo de agotar la vitalidad.

Determinados ejercicios, que pueden realizarse como parte de las rutinas diarias, son útiles para incrementar la conciencia corporal y mejorar el equilibrio. Por ejemplo, si trabajos sentados cuando necesitemos descansar del esfuerzo intelectual y estirar los músculos, podemos aprovechar para ejercitar el equilibrio y la experiencia del centro de gravedad. Nos sentamos con la espalda recta, sin apoyarla en el respaldo y con los brazos en cruz. Nos ponemos de pie y nos sentamos de nuevo sin utilizar los brazos. En las primeras ocasiones, repetimos el ejercicio tres veces y, en días sucesivos, vamos aumentando hasta llegar a diez. Es una práctica especialemente recomendable si se sufre de tendencias a marearse al incorporarse después de haber estado agachado. Otro ejercicio consiste en caminar de pie detrás de otro como lo haría un equilibrista sobre la cuerda floja. Para conseguirlo, nos concentramos en la línea vertical que debe trazar el cuerpo desde la cabeza a los pies. El ejercicio se hace mejor sobre una superficie firme, sin alfombra, y contrayendo los músculos del estómago. Caminamos así mínimo de tres metros y lo repetimos dos o tres veces al día. También es un ejercicio útil dar pasos hacia los costados. Frente a una pared, damos un paso hacia el lado con una pierna y, luego, acercamos el otro pie. Lo hacemos diez veces hacia la derecha y diez veces hacia la izquierda.
Cuando nos sintamos seguros haciendo los ejercicios, podemos intentar hacerlos con los ojos cerrados. Por otra parte, además, conviene hacer diariamente una rutina de taichí. También los ejercicios inspirados en la técnica que refuerza el abdomen.